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viernes, 29 de junio de 2012

Fundamentos del cuadro: conceptos de función, actividad, serie, subserie común y subserie específica. El ámbito competencial. El elemento orgánico.


 
-         El modelo de cuadro de clasificación funcional con el que venimos trabajando se estructura a partir de tres niveles principales que son el de Función, Actividad y Serie[1]. Esto no quiere decir que únicamente se conciben estos tres niveles, sino que ellos son los principales. A partir de ellos, se podrán definir otros niveles intermedios cuando se considere necesario, sin olvidar el criterio de simplicidad que debe presidir la elaboración del cuadro y sin caer, por tanto, en una excesiva división que acabe dificultando el manejo de la herramienta.
-         El grado de desarrollo de un cuadro de clasificación queda a discreción de la organización y estará en función de la complejidad de sus funciones, el tamaño de la organización, la naturaleza de su actividad, siendo perfectamente válida la definición de niveles intermedios como el de la subactividad[2].
-         Para Antonia Heredia, “la división de una sección en subsecciones no puede establecerse de antemano y serán tantas cuantas la institución determine de acuerdo a su mayor o menor complejidad orgánica y funcional”. El modelo “universal” propuesto por Roberge contempla siete niveles jerárquicos. En el nuestro se definen, en principio, seis niveles, aunque quizás sea necesario en ocasiones descender también a siete. Estos seis niveles serían los de Función, Actividad, Subactividad, Serie, Ámbito Competencial y subserie[3].



[1] La denominación de los niveles principales como funciones, actividades y series está plenamente aceptada por autores como Antonia Heredia y Cruz Mundet y es recogida también en la ISO 15489.
[2] De esta forma, la ISO 15489 plantea que, tras las funciones y actividades, “el tercero y siguientes niveles son desarrollos más detallados de las actividades o grupos de transacciones que tienen lugar en cada actividad”
[3] En el caso de los Expedientes de Subvenciones, por ejemplo, es probable que haya que incluir un nivel de agrupación entre la subserie y el ámbito competencial, para agrupar a las subvenciones en los tres tipos que establece la ley: las subvenciones genéricas, las subvenciones nominadas y las subvenciones específicas. Por su parte, Mateo Páez, en la serie Expedientes de sesiones de órganos colegiados, incorpora una categoría de clasificación intermedia, dividiendo los órganos colegiados en Internos, Interdepartamentales, de Patronatos y Consorcios, de otras administraciones, etc., aclarando que estas divisiones no son agrupaciones documentales, aunque nosotros entendemos que sí lo son.

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